Archivo de la categoría: comienzos

Y ahora… ¿Qué?

Gracias a la magia de las redes sociales, esta mañana ha resucitado un artículo. Y lo ha hecho con mucha fuerza. Tanto que ha originado una acalorada oleada de mensajes en twitter:

Se han comentando muchísimas cosas y se han ofrecido distintos puntos de vista. Mi intención no es rebatir a nadie ni intentar ofrecer una verdad absoluta salvadora del futuro de muchos, pero sí que me gustaría quedarme con una de las cuestiones más recurrentes:

Muchos traductores se quejan de lo difícil que es entrar en el mercado. Con razón o sin ella, es cierto que hay mucho traductor quejica suelto. Es difícil conseguir clientes y establecerse entre tantos profesionales. Siempre hay alguien con mejor formación, experiencia o incluso mejores tarifas.

Y es que nadie dijo que iba a ser fácil, todo lo contrario.

Sin embargo, esta mañana, había algo en lo que todos coincidíamos: no hay que tirar la toalla.

Yo soy el primero en quejarse de lo difícil que es, o cuando recibo una negativa sobre algún proyecto o colaboración; pero a los cinco diez minutos se me pasa y me digo: «¿qué habré hecho mal?», «la próxima vez lo haré mejor» o «debo esforzarme más».

Hay que seguir adelante, leer, informarse, especializarse. No estoy descubriendo la pólvora, pero nunca viene mal recordarlo.

A continuación os dejo con un vídeo (en inglés) que he recordado al escribir el artículo.

Ojala todo fuese así de sencillo:

  • Paso 1: estudiar traducción;
  • paso 2:
  • paso 3: obtener beneficios.
Anuncios

19 comentarios

Archivado bajo buscando trabajo, comienzos, desengaños

¡Cuidado con los ojos!

Al igual que en muchas otras profesiones, en la traducción es habitual dedicar largos periodos de tiempo al día delante del monitor. Durante todas estas horas, nuestros ojos se exponen a diversos factores que pueden hacer que, días tras día, nuestra visión se resienta.

Muchos de los consejos que he recibido de mano de familiares y profesores coinciden completamente con todo lo que podáis encontrar en la red de redes. Sin embargo, algunos compañeros traductores y programadores me han desmitificado una de las indicaciones que llevo oyendo más años.

Los consejos más básicos y de los que derivan muchos otros son:

  • invertir en un buen monitor;
  • hacer uso de la iluminación natural;
  • evitar deslumbramientos y reflejos;
  • descansar la vista cada cierto tiempo;
  • utilizar contraste alto y brillo bajo;
  • ¿utilizar texto negro sobre un fondo blanco?

Pues sí, este último lo he escuchado cientos de veces, y no es ninguna mentira, pero siempre hay un pero. Bien, los ojos leen con mayor facilidad cuando se trata de caracteres negros sobre fondos muy claros; a mayor contraste, mayor facilidad para distinguir los caracteres.

Hasta aquí perfecto, pero ¿qué sucede si nos vamos unos días a la nieve sin gafas de sol? Bye bye retinas.

Si dedicamos mucho tiempo con la mirada fija en un punto con un contraste tan alto terminaremos con problemas igualmente. Como decía, algunos traductores y programadores que conozco optan por cambiar el fondo por un tono levemente grisáceo para trabajar con procesadores de texto y líneas de comando.

Para configurar el fondo en Windows (varias versiones) tendremos que ir a:

Panel de control> Color y apariencia de las ventanas> Configuración> Opciones avanzadas> Ventana

Cambiamos el blanco por un tono grisáceo y arreglado. Esta configuración se aplicará tanto a las ventanas como al fondo de página de la mayoría de programas como MS Word.

Espero que os haya gustado mi briconsejo y os invito a compartir otras ideas.

6 comentarios

Archivado bajo comienzos, consejos

El uso del corpus

Seguro que muchos de vosotros ya sabéis qué es y cómo funciona un corpus, pero nunca está de más repasar las lecciones, y puede resultar interesante para algún lector inexperto.

En determinadas ocasiones al escribir, o traducir en mi caso, nos encontramos con alguna palaba que no quiere salir o que, simplemente, desconocemos.

Ilustraré la situación con un hermoso ejemplo:

Queremos escribir una frase que transmita el sentido de “un grupo de pájaros.” ¿Un grupo de qué? Si, existe una palabra, una colocación para designar un grupo de pájaros… Aghhh… Maldita anomia… ¿Cómo era? ¡Lo tengo en la punta de la lengua!

¿Una jauría? No, eso son los perros.

¿Un banco? No, eso es para los peces y los ricos.

En fin, como no somos capaces de encontrar el término, probemos suerte utilizando un corpus lingüístico. Me gustaría recomendar el Corpus del Español.

Veamos, sabiendo que la palabra que estamos buscando es un sustantivo situado dos posiciones anteriores al término pájaros podemos imaginarnos que sería “una N de pájaros”.

Escribimos “pájaros” en la casilla palabra y elegimos 2 colocados a la izquierda, seleccionamos nombre en la categoría gramatical y… ¡Voilá!

Tenemos un listado de las ocurrencias de todos los colocados a 2 espacios de la palabra pájaros. ¡Ya podemos olvidarnos de otro problema!

3 comentarios

Archivado bajo comienzos, herramientas

Agencias poco comunicativas

Como la mayoría de traductores autónomos me dedico a buscar clientes y trabajo en agencias de traducción a diario y creedme, puedo contar con los dedos de la mano las veces que me han contestado a un correo en menos de una semana.

El mayor problema es la comunicación. No pretendo quejarme de que ciertos clientes o agencias no contesten al instante, sino que ni siquiera envían una respuesta automática para saber que el mensaje ha llegado a buenas manos.

Puedo comprender que un cliente no tenga tal experiencia o que no lo tenga en cuenta. Sin embargo, cuando se trata de una compañía que trabaja con traductores y que, muy probablemente, se componga internamente de varios. Más aún si son ellos los que han ofrecido un puesto de trabajo en alguna de los portales de empleo o de traducción. Me fastidia que no tenga ningún miramiento en crear una respuesta como “Gracias por ponerte en contacto con nosotros” y que después sean ellos los exigentes.

Peor aún, ya he dado con un par de agencias que se ponen en contacto contigo para solicitar las tarifas y después, si no les interesa se olvidan de ti directamente. ¿Tan difícil es mandar un mensaje diciendo “Lo sentimos mucho, tus tarifas exceden a nuestros presupuestos“? ¿E intentar negociar los precios?

Personalmente no me ofendería si recibiese un mensaje así. Prefiero tal sinceridad a que no vuelvan a ponerse en contacto conmigo, pues lo que logran es que añada su compañía a la lista negra. Y sí, me estoy quejando del trato de las agencias, son los responsables de no haber contratado o dado instrucciones a los responsables de Recursos Humanos.

Antes pulsar el botón publicar me gustaría aclarar que también he dado con compañías que se preocupan. Aunque son pocas, me animan a seguir adelante.

Deja un comentario

Archivado bajo buscando trabajo, comienzos, desengaños

OmegaT o cómo ahorrarnos el precio de una licencia

Los comienzos siempre son arriesgados y requieren cierta inversión. En el campo de la traducción, nos vemos obligados a invertir en herramientas, en equipos, diccionarios, e incluso marketing.

En concreto, la inversión en herramientas de traducción es una de las más recomendables. Sin embargo, ¿por qué no ahorrarnos unos cientos de euros en licencias y programas mientras podemos utilizar software libre?logo_OmegaT

Me gustaría presentaros a OmegaT, una herramienta libre de traducción asistida que recomiendo probar a todos os especialistas en el campo.

Soy consciente de que no es el programa más sofisticado del mercado, sobretodo si lo comparamos con otros de los “grandes” que no voy a comentar ahora. Por otro lado, es bastante flexible y contiene todo los necesario para lanzarnos al mundo de la traducción técnica. Permitidme listar algunas de las características que me han animado a instalar esta herramienta en mi equipo:

  • Es gratis: olvídate de licencias y de plug-ins adicionales.
  • Es compatible con los formatos tmx para memorias de traducción, y resulta muy fácil editar, importar y exportar los datos. ¡Tan sólo hace falta el bloc de notas!
  • Dispone de glosarios y diccionarios que puedes crear fácilmente en un documento separado por tabulaciones.
  • Tiene un útil contador de segmentos, palabras y caracteres.
  • Permite la edición y validación de etiquetas.
  • Todas las combinaciones de teclado aparecen en el menú contextual. Puedes avanzar por medio de su menú o consultar los accesos directos en “dirigirse a” en cualquier momento.
  • Incluye el servicio de Google Translate. Puedes ayudarte de la traducción automática y editar posteriormente el resultado, quedando guardado en tu memoria de traducción.

Como ya he dicho anteriormente, todos los datos se pueden exportar con facilidad a otros programas de traducción asistida. Lo único que echo en falta es una búsqueda de concordancia aproiada y una utilidad para alinear documentos, pero bueno, siempre se pueden utilizar otros programas externos que intentaré comentar en futuros artículos.

Probad OmegaT gratis ahora mismo en su página oficial.

2 comentarios

Archivado bajo comienzos, herramientas

Experiencia y exigencia

Como todo traductor autónomo, me encuentro en constante búsqueda de trabajo. El problema no es encontrarlo, sino conseguirlo.

Gracias a los cientos de páginas e incluso motores de búsqueda que facilitan la tarea de captación de clientes podemos encontrar tareas de traducción en cuestión de minutos. Sin embargo, una vez se ha accedido o solicitado la participación en el proyecto, el traductor se enfrenta con el mayor problema de la vida profesional moderna: la competencia.

Hoy no voy a tratar de los precios ridículos ni de las fechas ajustadas. Hoy le toca a la experiencia.

En mi caso, muchas de las compañías y agencias de traducción a las que he intentado acceder me rechazan debido a que «no tengo suficiente experiencia». La mayoría de las agencias con las que he dado exigen 5 años de experiencia en el campo de traducción solicitado. Yo llevo un par de años trabajando en este campo, ¡y aún no he sido aceptado en ninguna agencia!

Peor aún. Pongámonos en la piel de un traductor novel que acaba de terminar sus estudios. Es físicamente imposible que éste tenga 5 años de experiencia como traductor. Lo más probable es que este/a joven tenga que buscar un trabajo a media jornada para poder sobrevivir mientras realiza traducciones “voluntarias” para completar su formación. Además, en algunos casos con los que he dado, el cliente no aprecia el hecho de que le estás realizando un servicio gratuito, y comienza a exigir revisiones extra, edición e incluso plazos de entrega imposibles. En cualquier modo, nuestro “novato” deberá compaginar ambos trabajos y sacrificar tiempo para ajustarse a tal o cual plazo de entrega de una traducción que no le va a dar ni un céntimo…

¿De verdad creéis que una persona con titulación puede aguantar 5 años en estas circunstancias?

Deja un comentario

Archivado bajo buscando trabajo, comienzos