Archivo mensual: abril 2011

Google Translator Toolkit: ¿herramienta profesional?

Hace ya tiempo que tenía el artículo medio preparado, pero como llevo unos días liado con otros proyectos no he tenido tiempo para terminarlo. Esta mañana, he visto que Verónica pedía opiniones de esta herramienta TAO y me he dicho: “hoy es el día perfecto para publicar esto.” Espero que resulte útil.

Google Translator Toolkit es una herramienta de traducción gratuita que cumple con todos los requisitos para convertirse en el aliado de los traductores con poco presupuesto como yo.

Formatos, un punto débil

A día de hoy, Google TT es compatible con la mayoría de los formatos básicos del mercado: html, doc, odt, txt, rtf, srt y sub. Sin embargo se queda corto y no permite subir formatos como docx, ni documentos de presentación ni hoja de cálculos. Esto no representa un obstáculo que no podamos solventar exportando el documento deseado a alguno de los compatibles… A menos que trabajemos con formatos.

Otro punto que podría parecer negativo es el tamaño máximo de archivo. Aunque parezca que 1 MB es ridículamente pequeño en estos tiempos que corren, pero hemos de tener en cuenta que no es tan poco, dado que solo trabajaremos con formatos de texto.

 ¿Idiomas? Todos los que quieras.

Google TT reconoce hasta 346 lenguas incluyendo sus variedades dialectales, y sigue creciendo. El problema viene a la hora de traducir a varias lenguas. No, amigo. De una en una. Si necesitas traducir un texto a 10 lenguas tendrás que crear 10 proyectos…

 Herramientas

El siguiente punto lo vamos a dedicar a lo que realmente buscamos en TAO: las memorias de traducción. Google TM utiliza el formato TMX, y podemos importar fácilmente cualquier MT siempre y cuando sea versión 1.0 o superior, un tipo de archivo con el que trabajan la mayoría (si no todas) las TAO. En comparación con los documentos, el señor Google es más generoso, y nos deja que cada TM ocupe hasta 50MB. Además, podemos gestionar las TMs, pudiendo actualizarlas, exportarla en formato nativo (TMX) e incluso hacer búsqueda de concordancias.

En lo que respecta a los glosarios… solo se me ocurre una forma de describirlo: caos.

Google TM trabaja con glosarios en formato CSV, y en su manual explican “muy bien” como crear uno en OpenOffice o en Google Docs. Personalmente no me gusta trabajar con esos programas y he encontrado un “truco”:

Escribid en una hoja del bloc de notas lo siguiente:

Glosario en notepad

  • podeis sustituir en por el idioma de origen y es por otro idioma objetivo. También podéis sustituir el ejemplo perro por cualquier otra palabra, pero no toquéis nada más.
  • Guardad como… Documento de texto (txt), Codificación: UTF-8
  • Una vez guardado se cambia la extensión a CSV.

Arreglado, ya podéis editar el archivo en MS Office, OpenOffice o incluso en el mismo bloc de notas.

Otro punto negativo, no podemos incluir términos en el glosario mientras traducimos. Si queremos añadir términos tenemos que crear un glosario nuevo para después importarlo al que queramos usar.

No se lo cuentes a nadie

El siguiente punto es bastante importante para todos aquellos que os dediquéis a la traducción profesionalmente: la confidencialidad. Todo lo que traduzcamos irá a la memoria compartida de Google a menos que indiquemos lo contrario al crear el proyecto.

Por otro lado, podemos compartir cualquier proyecto, documento, MT o glosario con quien queramos sin que Google se alimente de nuestros conocimientos. Ideal para las traducciones en grupos.

Extras:

  • Estadísticas: no hay mucho que decir, sólo nos comenta el número de palabras pretraducidas o las que nos quedan para acabar.
  • Añadir comentarios: nada especial.
  • Traducción Automática de Google Translate: pues aquí les tenemos, para que nos eche una mano en las frases más complicadas. Personalmente, no lo recomiendo.

Otras consideraciones:

A pesar de que podemos importar y exportar glosarios y memorias en cualquier momento, no podemos añadir una TM o un glosario una vez que hayamos empezado a traducir un documento. Es necesario seleccionarlos cuando preparamos el proyecto.

Además, solo podemos trabajar con un glosario y/o una TM por documento.

Un último punto negativo: al tratarse de una herramienta online basada en una web, no podemos utilizar los atajos de teclado. Nos toca avanzar a clicks y eso nos puede hacer perder bastante tiempo.

Personalmente me gusta utilizarlo cuando no estoy en casa, solo hace falta una cuenta de google.

Espero que en el futuro mejoren los aspectos negativos.

Anuncios

18 comentarios

Archivado bajo herramientas

El uso del corpus

Seguro que muchos de vosotros ya sabéis qué es y cómo funciona un corpus, pero nunca está de más repasar las lecciones, y puede resultar interesante para algún lector inexperto.

En determinadas ocasiones al escribir, o traducir en mi caso, nos encontramos con alguna palaba que no quiere salir o que, simplemente, desconocemos.

Ilustraré la situación con un hermoso ejemplo:

Queremos escribir una frase que transmita el sentido de “un grupo de pájaros.” ¿Un grupo de qué? Si, existe una palabra, una colocación para designar un grupo de pájaros… Aghhh… Maldita anomia… ¿Cómo era? ¡Lo tengo en la punta de la lengua!

¿Una jauría? No, eso son los perros.

¿Un banco? No, eso es para los peces y los ricos.

En fin, como no somos capaces de encontrar el término, probemos suerte utilizando un corpus lingüístico. Me gustaría recomendar el Corpus del Español.

Veamos, sabiendo que la palabra que estamos buscando es un sustantivo situado dos posiciones anteriores al término pájaros podemos imaginarnos que sería “una N de pájaros”.

Escribimos “pájaros” en la casilla palabra y elegimos 2 colocados a la izquierda, seleccionamos nombre en la categoría gramatical y… ¡Voilá!

Tenemos un listado de las ocurrencias de todos los colocados a 2 espacios de la palabra pájaros. ¡Ya podemos olvidarnos de otro problema!

3 comentarios

Archivado bajo comienzos, herramientas

Agencias poco comunicativas

Como la mayoría de traductores autónomos me dedico a buscar clientes y trabajo en agencias de traducción a diario y creedme, puedo contar con los dedos de la mano las veces que me han contestado a un correo en menos de una semana.

El mayor problema es la comunicación. No pretendo quejarme de que ciertos clientes o agencias no contesten al instante, sino que ni siquiera envían una respuesta automática para saber que el mensaje ha llegado a buenas manos.

Puedo comprender que un cliente no tenga tal experiencia o que no lo tenga en cuenta. Sin embargo, cuando se trata de una compañía que trabaja con traductores y que, muy probablemente, se componga internamente de varios. Más aún si son ellos los que han ofrecido un puesto de trabajo en alguna de los portales de empleo o de traducción. Me fastidia que no tenga ningún miramiento en crear una respuesta como “Gracias por ponerte en contacto con nosotros” y que después sean ellos los exigentes.

Peor aún, ya he dado con un par de agencias que se ponen en contacto contigo para solicitar las tarifas y después, si no les interesa se olvidan de ti directamente. ¿Tan difícil es mandar un mensaje diciendo “Lo sentimos mucho, tus tarifas exceden a nuestros presupuestos“? ¿E intentar negociar los precios?

Personalmente no me ofendería si recibiese un mensaje así. Prefiero tal sinceridad a que no vuelvan a ponerse en contacto conmigo, pues lo que logran es que añada su compañía a la lista negra. Y sí, me estoy quejando del trato de las agencias, son los responsables de no haber contratado o dado instrucciones a los responsables de Recursos Humanos.

Antes pulsar el botón publicar me gustaría aclarar que también he dado con compañías que se preocupan. Aunque son pocas, me animan a seguir adelante.

Deja un comentario

Archivado bajo buscando trabajo, comienzos, desengaños

OmegaT o cómo ahorrarnos el precio de una licencia

Los comienzos siempre son arriesgados y requieren cierta inversión. En el campo de la traducción, nos vemos obligados a invertir en herramientas, en equipos, diccionarios, e incluso marketing.

En concreto, la inversión en herramientas de traducción es una de las más recomendables. Sin embargo, ¿por qué no ahorrarnos unos cientos de euros en licencias y programas mientras podemos utilizar software libre?logo_OmegaT

Me gustaría presentaros a OmegaT, una herramienta libre de traducción asistida que recomiendo probar a todos os especialistas en el campo.

Soy consciente de que no es el programa más sofisticado del mercado, sobretodo si lo comparamos con otros de los “grandes” que no voy a comentar ahora. Por otro lado, es bastante flexible y contiene todo los necesario para lanzarnos al mundo de la traducción técnica. Permitidme listar algunas de las características que me han animado a instalar esta herramienta en mi equipo:

  • Es gratis: olvídate de licencias y de plug-ins adicionales.
  • Es compatible con los formatos tmx para memorias de traducción, y resulta muy fácil editar, importar y exportar los datos. ¡Tan sólo hace falta el bloc de notas!
  • Dispone de glosarios y diccionarios que puedes crear fácilmente en un documento separado por tabulaciones.
  • Tiene un útil contador de segmentos, palabras y caracteres.
  • Permite la edición y validación de etiquetas.
  • Todas las combinaciones de teclado aparecen en el menú contextual. Puedes avanzar por medio de su menú o consultar los accesos directos en “dirigirse a” en cualquier momento.
  • Incluye el servicio de Google Translate. Puedes ayudarte de la traducción automática y editar posteriormente el resultado, quedando guardado en tu memoria de traducción.

Como ya he dicho anteriormente, todos los datos se pueden exportar con facilidad a otros programas de traducción asistida. Lo único que echo en falta es una búsqueda de concordancia aproiada y una utilidad para alinear documentos, pero bueno, siempre se pueden utilizar otros programas externos que intentaré comentar en futuros artículos.

Probad OmegaT gratis ahora mismo en su página oficial.

2 comentarios

Archivado bajo comienzos, herramientas

Encargos engañadizos

Hace unos días leí una entrada en el blog de Ana acerca de encargos que no son lo que parecen y deseé no encontrarme en esa situación.

Pues bien, hace un par de días recibí un encargo para traducir una página web de 300 palabras. Ofrecí un presupuesto que al final terminó siendo bastante bajo, pero bueno – me dije – no está mal para conseguir más experiencia un posible cliente.

Cuando acordamos un precio final, el cliente se pone en contacto conmigo de nuevo y me manda 5 páginas que, en conjunto, contaban con no menos de ¡3,000 palabras!

Al preguntar al cliente que quería me contestó: “quiero que leas todo eso y me escribas un artículo de 300 palabras para una página web.” Contesté inmediatamente recordándole que él había solicitado servicios de traducción, no de escritura. Todo fue en vano. Para él escritores y traductores son todos iguales.

Intenté hacerle comprender que aunque sí se escribir, no iba a realizar un encargo de escritura creativa con un presupuesto de traducción que ya era bajo de por sí.

Lamentablemente no fui capaz de hacerle entrar en razón y se fue enfadado…

Sinceramente, me alegro. Me da pena que no fuese capaz de entenderlo, y también me fastidia que se enfadara él, cuando debería haber sido yo el que tendría que haber dicho cuatro cosas.

En fin, hay que mantener el tipo.

 

5 comentarios

Archivado bajo buscando trabajo, desengaños

Experiencia y exigencia

Como todo traductor autónomo, me encuentro en constante búsqueda de trabajo. El problema no es encontrarlo, sino conseguirlo.

Gracias a los cientos de páginas e incluso motores de búsqueda que facilitan la tarea de captación de clientes podemos encontrar tareas de traducción en cuestión de minutos. Sin embargo, una vez se ha accedido o solicitado la participación en el proyecto, el traductor se enfrenta con el mayor problema de la vida profesional moderna: la competencia.

Hoy no voy a tratar de los precios ridículos ni de las fechas ajustadas. Hoy le toca a la experiencia.

En mi caso, muchas de las compañías y agencias de traducción a las que he intentado acceder me rechazan debido a que «no tengo suficiente experiencia». La mayoría de las agencias con las que he dado exigen 5 años de experiencia en el campo de traducción solicitado. Yo llevo un par de años trabajando en este campo, ¡y aún no he sido aceptado en ninguna agencia!

Peor aún. Pongámonos en la piel de un traductor novel que acaba de terminar sus estudios. Es físicamente imposible que éste tenga 5 años de experiencia como traductor. Lo más probable es que este/a joven tenga que buscar un trabajo a media jornada para poder sobrevivir mientras realiza traducciones “voluntarias” para completar su formación. Además, en algunos casos con los que he dado, el cliente no aprecia el hecho de que le estás realizando un servicio gratuito, y comienza a exigir revisiones extra, edición e incluso plazos de entrega imposibles. En cualquier modo, nuestro “novato” deberá compaginar ambos trabajos y sacrificar tiempo para ajustarse a tal o cual plazo de entrega de una traducción que no le va a dar ni un céntimo…

¿De verdad creéis que una persona con titulación puede aguantar 5 años en estas circunstancias?

Deja un comentario

Archivado bajo buscando trabajo, comienzos

¡Hola a tod@s!

Bienvenidos a mi nuevo blog: En la punta de la lengua, un nuevo blog de traducción técnica  y localización.

Espero llenarlo pronto de anécdotas, análisis, experiencias y muchas más cosas.

Tengo que trabajar un poquito más en el diseño, pero pronto estará completamente acabado.

¡Espero que lo disfrutéis!

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría